Estas últimas semanas de verano seguimos exponiéndonos a ambientes cálidos y húmedos. Vamos a la playa, a la piscina y pasamos por duchas y zonas comunes. En estos espacios nos exponemos a entrar en contacto con hongos. Los factores que lo potencian son el sudor, el calor y mantener los pies húmedos durante un periodo largo de tiempo.
En estos casos, la prevención es primordial. El cuidado no se reduce a la limpieza, se debe recurrir a la podología y a las soluciones sobre ortopedia. También pueden aparecer otros problemas habituales como los callos, las durezas, las rozaduras o las molestias al caminar.
Riesgo de infección
Estos días de verano se corre más el riesgo de enfrentarse a una infección de hongos. El contacto con superficies contaminadas es mayor, ya que pisamos lugares por los que muchas personas han pasado. Todo ello sumado al calor y a la humedad crea condiciones favorables para su proliferación.
Hay muchas zonas donde las personas caminan descalzas como las piscinas, los vestuarios, las duchas, los spas y los gimnasios, entre otros. El uso de chanclas es esencial para prevenirlos, estas reducen el contacto de la piel con las superficies. Además, se debe evitar compartir toallas, calcetines, calzado y cualquier accesorio relacionado con los pies.
Tampoco se debe usar calzado cerrado, debido a que combina los tres factores de riesgo, es decir, calor, sudor y falta de ventilación. Y, de hecho, las rozaduras o las grietas en la piel pueden favorecer la entrada de estos microorganismos.
Los síntomas a tener en cuenta son diversos. Cuando se nota picor, enrojecimiento o irritación en los dedos puede darse la aparición de hongos. Además, la descamación de la piel, la sensación de ardor o escozor, grietas y las pequeñas lesiones suelen indicar riesgo. Sin embargo, tampoco se debe creer que todas las molestias relacionadas con los pies se traduzcan en hongos. Lo importante es acudir a un profesional en el caso de que aparezcan estos síntomas.
Pie de atleta vs onicomicosis
No se deben confundir estas dos afecciones. El pie de atleta es una infección por hongos que afecta principalmente a la zona de la piel de los pìes. Suele aparecer entre los dedos y, luego, se extiende a otras zonas. Se refleja en los síntomas que se comentaban antes: enrojecimiento, picor, descamación, irritación, etc. La detección temprana puede facilitar su tratamiento.
Mientras tanto, la onicomicosis es una infección por hongos que afecta a las uñas. Las señales para detectarla serían la uña amarillenta o blanquecina, el engrosamiento, una mayor fragilidad e, incluso, la separación de la uña de la piel. Esta infección requiere de tratamientos más prolongados porque suele ser más persistente y puede afectar a más de una uña.
Mantén los pies protegidos
Desde la farmacia podemos ofrecerte productos que mantengan tus pies protegidos estas semanas. Entre ellos se encuentran los polvos secantes que mantienen la humedad controlada, las cremas antifúngicas cuando ya existe la infección y productos preventivos que dependen de las necesidades de cada persona.
Se debe acudir a un profesional cuando los síntomas no mejoran, la infección se extiende, aparecen lesiones o dolor o si después de aplicar determinado producto no se evidencia una mejoría.
Con esta exposición al calor, el sudor y la humedad, se corre más el riesgo de infección por hongos en verano. Se puede seguir disfrutando de la playa y la piscina con normalidad, pero recordando las medidas sencillas de higiene y prevención. Se deben proteger los pies antes de los primeros signos de infección.
El cuidado debe ser mayor, ya que no solo se trata de hongos sino de prevenir durezas, callosidades y rozaduras. Además, se debe acudir a la podología cuando exista una alteración que necesite de trato profesional y garantizar el confort con soluciones de ortopedia. Disfruta de este verano con unos pies sanos, cómodos y sin ninguna molestia. En Farmacia Molino de la Vega te ofrecemos nuestros servicios y nuestro asesoramiento personalizado.
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